
a un futuro incierto, fluctuante.
Cautelosa voy olfateando, percibiendo:
busco tu cabello empapado, tu hermoso cuerpo,
y en tu sonrisa tímida... mis anhelos.
De repente me toman de pies y brazos para lanzarme,
lejos de tí,
de nuestra vida compuesta de sutiles momentos,
juegos secretos, besos y sueños.
Me decido... no precipitadamente,
ni de forma instintiva... sólo me decido...
Di el enorme salto para vivir en tu pecho,
y te entregué mis ojos para que habites en ellos.
Rápidamente voy caminando a lo desconocido
a un futuro incierto, fluctuante.
Pero no temo... vamos juntos,
cortando el aire, nadando en sueños.
Pronto ya no diremos ni tuyo ni mío
sino nuestro...