Ella no lo odia, simplemente detesta que él la sobre-proteja tanto, y que sea tan celoso de su hermanita con cualquiera que se le acerque.
Él no la aborrece, pero se encoleriza cada vez que ella anda con alguien peligroso, porque sabe que la van a hacer sufrir.
Esa noche él tenía que callar esas palabras hirientes, no eran necesarias... era suficiente con que ella llorara en su cuarto por culpa de su hermano como para tener que hacerlo en público también: Era humillante ver como la manejaba a su antojo.
-¿No entendés que no me gusta ese tipo para vos? Es un imbécil arrogante y vos una estúpida por no abrir los ojos.
-Necesito darme cuenta de eso por mí misma, largáte y dejáme en paz.
En ése momento él le dio una cachetada tan fuerte que la mandó al suelo, en medio del parque, toda la gente volteó a mirarlos y un par intentó detenerlo. Tenía los ojos enrojecidos, pero sabía que ésta vez había ido demasiado lejos; nunca le había pegado, pero ella tampoco le había hablado así... Él no supo más que hacer que irse, sin disculpas, sin palabras, sin siquiera levantar a su hermana del suelo.

¿Realmente las relaciones de hermanos deben ser de peleas? ¿Es una ley irrompible que los hermanos se lastimen unos a otros? ¿En alguna etapa de la vida ese círculo de descarga de sentimientos negativos acaba?
Siempre que un par de hermanos pelea alguien dice: - Déjelos, son hermanos, es normal que peleen...¿Realmente es normal o la gente ha impuesto que esa sea la regla?