No seré
cruel, no te llamaré para decirte que te quiero ver cada vez que lo piense, no te mandaré un mensaje con cada impulso que me intenta llevar hacia tí y no te pediré que vengas cuando sé que nos es imposible.
No seré
masoquista, no pondré nuestra canción, ni veré nuestras fotos, ni me quedaré horas extrañándote. No pensaré cada 5 minutos en tomar el primer autobús a tu casa para verte a través del vidrio de la ventana de tu cuarto...sin que sepas que estoy ahí.
Sin embargo, no sé como hacer para
evitar extrañarte, para no pensar en el tiempo que no estarás aquí y no estaré ahí.
Duele vernos poco... o mucho menos de lo que añoramos poder estar juntos; pero las circunstancias así lo dictan (las universidades, la distancia, el mínimo tiempo que nos queda a la semana... o al mes).
Sueño con un paraíso terrenal, nuestro...
donde podamos unir nuestros cuerpos,
almas y sueños
sin pensar en la existencia
de nada más en el mundo.
Una burbuja nuestra...
para sumergirme en tus labios
mi dulce ambrosía.