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Sin salida


Su sombría y siniestra sonrisa
sutilmente se asoma 
por las persianas plásticas
que preciso por la puerta.

Despacio me deslizo debajo del diván 
desde donde difícilmente me divise.
Intento incesantemente investigar
al individuo me indaga.

El merodeador mira molestamente
mi modesta mansión, con mirada maliciosa,
presiona la puerta para pasar
pero he puesto protección impenetrable.

Siento sonidos sordos
sobre mi sala,
hay alguien aarriba...
Han abierto

Corría con mi corazón contrayéndose en mi cuerpo
cuando cruzó por mi cabeza un cruel crujido,
me estrellé estrepitosamente contra el espejo
y en ese estado entendí... era él.


Noticia de última hora, "el antropófago" acaba de cometer un  nuevo crímen. Al parecer se trata de una mujer que se encontraba en la mansión de la avenida 7, en el centro de la ciudad. Las autoridades no confirman aún de quién se trata.

Foto: Cristina Granados

Distancia

Me siento a tu lado
siento un cosquilleo en el vientre.

De tu boca sale un dulce ¡Hola!
que como una ola de mar me atrapa.

Yo te regalo esta sonrisa
que te está deshaciendo.

Me volteo, te callo con un beso,
y sientes que la flecha de mi amor cayó en tu corazón.

Más y más te deseo locamente,
mas no puedo realmente tenerte…
Pues aunque te abra mi corazón
no habrá modo de disminuir la inevitable separación.

Por ahora me basta con besarte
para que la vasta distancia desaparezca un instante.

Contratiempos

Corría cual caballero en su caballo,
a conocer a la cautiva de su corazón.

Los taxis tardaban tanto, todos tomados.
Tanta turba tomaba taxis al tiempo
en que él trataba de tomarlo.

Recordó su dinero,
resguardado en su departamento.
Revolcó drásticamente su ropa,
rebuscando detalladamente rastros de dinero...
sin resutados.



Corrió a su casa a coger su cartera,
y cuando colocó su calzado en la calle
comenzó a caer un chaparrón.

Seguidamente subió a sacar su sombrilla,
sondeándola en la sala.

Cogió el taxi
tratando de calmarse
tras tantos contratiempos.

Llegó loco,
lleno de lozanía.

Su corazón brincaba al conocer a la bella
cautiva de su blando corazón:
Su BEBÉ.